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Fiscalía de Estados Unidos asegura que presidente de Honduras colaboró con Ramírez

Según los fiscales, Geovanny Fuentes Ramírez operó un enorme negocio de distribución de cocaína gracias a la violencia y a sus conexiones con la Policía, el Ejército y la clase política, “incluido el actual presidente de Honduras”.

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, habría ayudado a traficar miles de kilos de cocaína a Estados Unidos, aseguró este martes un fiscal estadounidense en los alegatos iniciales del juicio federal contra el presunto narcotraficante Geovanny Fuentes en Nueva York.

El fiscal Jacob Gutwillig dijo al jurado que Fuentes “sobornó incluso al presidente de Honduras” y se tornó “intocable” a raíz de esta asociación. “El presidente lo blindó a prueba de balas”, afirmó.

Juan Orlando Hernández gobierna Honduras desde 2014 y ha reiterado constantemente que las vinculaciones y las acusaciones de los supuestos narcotraficantes, son una forma de venganza ante sus gestiones contra el narcotráfico en Honduras, calificando que la reducción del paso de la droga se ha reducido de un 87 a un 4 por ciento.

Hernández de hecho, el lunes (08.03.2021) volvió a negar tales acusaciones e incluso, tildó de ‘falsos’ los testimonios de narcos y citó un posible colapso en la alianza internacional de lucha antinarcotráfico.

“Las mentiras son obvias. Los Cachiros tenían un imperio de mil millones de dólares. Su falso testimonio es que conmigo los narcos pudieron hacer tratos. Entonces ¿por qué decidieron diez días después de mi elección abandonar su imperio para morir en una prisión extranjera?

El presidente hondureño aseguró que mantendrá la “alianza internacional en lucha antinarcotráfico” hasta el final de su mandato, pero advirtió que si los narcotraficantes “con la llave mágica de mentiras ganan beneficios de USA por falsos testimonios, la alianza internacional colapsaría con Honduras luego con varios países”.

Geovanny Fuentes Ramírez, de 50 años, fue detenido hace un año en Miami y se ha declarado no culpable de los cargos de tráfico de cocaína y tenencia ilegal de armas.

En su alegato inicial, la defensa del acusado buscó desacreditar a los testigos que planea presentar la Fiscalía, asegurando que entre ellos hay varios delincuentes que únicamente buscan recibir un trato de favor por parte de las autoridades estadounidenses.