La tortilla de maiz es el alimento base de la dieta hondurena, preparada siguiendo metodos que datan de la epoca precolombina. El proceso comienza con el nixtamal: maiz cocido con cal para suavizarlo y aumentar su valor nutritivo.
El maiz nixtamalizado se muele tradicionalmente en piedra de moler o metate, aunque hoy muchos usan molinos. La masa se palmea a mano para formar discos que se cuecen en comal de barro o metal sobre fuego de lena, lo que les da su caracteristico sabor ahumado.
En zonas rurales, las mujeres siguen levantandose antes del amanecer para preparar las tortillas del dia. Este ritual matutino es parte fundamental de la identidad cultural hondurena.