Llegó al poder tras un golpe militar. Gobernó en dos períodos, marcados por avances en modernización, pero también por escándalos de corrupción y tensiones políticas.
Promovió una de las reformas agrarias más importantes de Honduras, enfocada en redistribuir tierras a campesinos. Implementó proyectos de infraestructura, incluyendo puentes y carreteras.
Destituido por corrupción en el caso "Bananagate". La reforma agraria generó divisiones internas y conflictos con sectores empresariales.