Gobernó en plena guerra fría, enfrentando presiones internacionales para apoyar a los Contras nicaragüenses. Su mandato estuvo marcado por un equilibrio entre la estabilidad interna y la dependencia de la ayuda estadounidense.
Mantuvo la estabilidad política durante un período de alta tensión en la región centroamericana. Fortaleció las relaciones con Estados Unidos y permitió la presencia de bases militares estadounidenses en territorio hondureño.
Altos niveles de pobreza e inequidad social, junto con denuncias de violaciones a los derechos humanos bajo la influencia militar.